domingo, 24 de enero de 2010
jueves, 14 de enero de 2010
Sherlock Holmes

Ayer fuímos al preestreno de la nueva película de Guy Ritchie. Fue muy divertido porque acudieron el director y todos los actores protagonistas, lo cual no es muy normal. Estábamos emocionados pensando que íbamos a ver en persona a Robert Downey Jr., a Jude Law. Fue en kinépolis y había tanta gente que casi no pudimos ver a nadie. Nos subimos en un banco de hierro forjado (que ahora que lo pienso, no sé qué hacía ahí) y como llevaba la cámara de fotos pude comprobar lo poco experimentada que soy como paparazzi. No me gusta mucho lo de perseguir famosos, pero esta vez no me pude resistir. Sólo tengo una en la que salen los dos, y está algo movida. Había un señor con pinta un poco siniestra que no sé quién sería, pero que estropeaba el flash, como si absorbiera su luz. Extraño, me gustaría saber qué opinaría Sir Arthur Conan Doyle, ya que según leí una vez, los últimos años de su vida estuvo muy ocupado buscando fantasmas e investigando lo paranormal. La película está muy bien si te gusta el estilo de Ritchie, ya que ver a todos los protagonistas pegando excelentes guantazos puede ser aburrido para mucha gente. Lo mejor, la amistad entre los dos hombres. A ver si hacen secuela y les vemos pegarse guantazos entre ellos. Era broma.
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jueves, 24 de diciembre de 2009
28 años

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De un apellido a un nombre
del nombre a la Historia.
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Encuéntrala antes de que el demonio con forma de serpiente se trague
el universo,
sin la memoria,
sería más sabio empezar de cero.
Búscala,
antes de que la corrompa el tiempo,
antes de que el pasado se la lleve del todo,
antes de la noche.
Ilustración: Liam Quin: “Pictures of Ankh Crosses”
jueves, 5 de noviembre de 2009
Vórtice del tiempo

Ella intentaba escribir una historia.
Sintió sus ojos, como diciendo, mírame, estoy aquí.
Ella intentó ignorarle. "¿Aquí?, pensó. No, tu no estás aquí"
Dentro de sí, ese sueño perpetuo, que era tan innombrable que le hacía sufrir, tan absurdo que lo olvidaba, tan importante que volvía cada vez que perdía el corazón.
"No, no estás aquí".
"Ni siquiera yo estoy ya aquí muchas veces", pensó con acidez.
Alguien llamó al timbre.
Ella deseó encontrar aquel vórtice del tiempo, ese que podía hacer que las cosas estuvieran ordenadas de otra manera, en la que hubiera menos dolor.
"El viejo sueño épico del hombre, que sus mundos tengan sentido, que la magia exista, que la muerte sea otro sueño".
Hastiada y confusa, fue a ver quién era.
Sintió sus ojos, como diciendo, mírame, estoy aquí.
Ella intentó ignorarle. "¿Aquí?, pensó. No, tu no estás aquí"
Dentro de sí, ese sueño perpetuo, que era tan innombrable que le hacía sufrir, tan absurdo que lo olvidaba, tan importante que volvía cada vez que perdía el corazón.
"No, no estás aquí".
"Ni siquiera yo estoy ya aquí muchas veces", pensó con acidez.
Alguien llamó al timbre.
Ella deseó encontrar aquel vórtice del tiempo, ese que podía hacer que las cosas estuvieran ordenadas de otra manera, en la que hubiera menos dolor.
"El viejo sueño épico del hombre, que sus mundos tengan sentido, que la magia exista, que la muerte sea otro sueño".
Hastiada y confusa, fue a ver quién era.
Vórtice del tiempo II

Y ésto era lo que la chica intentaba escribir:
"Era fácil para ella. Ella era la destrucción. Era fácil destruirlo todo, hacer su trabajo y seguir hacia delante.
Por eso le dieron un cuerpo humano, una familia humana, un corazón humano.
Sabían que sólo era cuestión de tiempo que se planteara su verdadera procedencia, el derecho que tenía a hacer todo eso. Cuestión de tiempo, que deseara el éxito, conocer el amor, tener un trabajo normal.
Y custión de tiempo que olvidara.
Pero la diosa del Destino estaba también esperándola, hablándole en sueños:
"Si las cosas no acaban, si no sigues tu camino, ellos también acabarán perdiéndose a sí mismos."
La destrucción olvidó de todas maneras.
Lo primero que te enseñan en este mundo, es a que no te consideres tan importante.
Un amigo murió. Era alguien a quien no veía desde su infancia. Se despertaron multitud de recuerdos, cosas que habían hablado, vivido juntos.
Le hizo recordar, volverse de nuevo a sus sueños.
Su ira interior creció. "Nunca nada será lo mismo. Todo parece igual exteriormente, pero sé que dentro de mí nada será lo mismo. Ya no podré mentirme a mí misma sobre algunas cosas."
"Olvida, olvida de nuevo", le gritaban las voces roncas de aquellos que el destino ya había decidido hace mucho mucho tiempo dejar atrás, y que se resistían a perder a su presa.
De esa manera, sin saberlo, accionaron el mecanismo en su interior que le permitía acabar con todo aquello que su verdadera alma considerara necesario acabar. De esa manera, las mismas fuerzas que habían intentado atraparla sellaron su propia destrucción.
"Estas cosas eran mentira, no volveré a pensar en ellas,
merezco mi dignidad", se dijo, inconsciente de las consecuencias. Como alguien que pisa un hormiguero sin darse cuenta."
"Era fácil para ella. Ella era la destrucción. Era fácil destruirlo todo, hacer su trabajo y seguir hacia delante.
Por eso le dieron un cuerpo humano, una familia humana, un corazón humano.
Sabían que sólo era cuestión de tiempo que se planteara su verdadera procedencia, el derecho que tenía a hacer todo eso. Cuestión de tiempo, que deseara el éxito, conocer el amor, tener un trabajo normal.
Y custión de tiempo que olvidara.
Pero la diosa del Destino estaba también esperándola, hablándole en sueños:
"Si las cosas no acaban, si no sigues tu camino, ellos también acabarán perdiéndose a sí mismos."
La destrucción olvidó de todas maneras.
Lo primero que te enseñan en este mundo, es a que no te consideres tan importante.
Un amigo murió. Era alguien a quien no veía desde su infancia. Se despertaron multitud de recuerdos, cosas que habían hablado, vivido juntos.
Le hizo recordar, volverse de nuevo a sus sueños.
Su ira interior creció. "Nunca nada será lo mismo. Todo parece igual exteriormente, pero sé que dentro de mí nada será lo mismo. Ya no podré mentirme a mí misma sobre algunas cosas."
"Olvida, olvida de nuevo", le gritaban las voces roncas de aquellos que el destino ya había decidido hace mucho mucho tiempo dejar atrás, y que se resistían a perder a su presa.
De esa manera, sin saberlo, accionaron el mecanismo en su interior que le permitía acabar con todo aquello que su verdadera alma considerara necesario acabar. De esa manera, las mismas fuerzas que habían intentado atraparla sellaron su propia destrucción.
"Estas cosas eran mentira, no volveré a pensar en ellas,
merezco mi dignidad", se dijo, inconsciente de las consecuencias. Como alguien que pisa un hormiguero sin darse cuenta."
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